• Mª Ángeles Arquero Pardo

Despiertas sin ganas de levantarte?

Actualizado: 7 de feb de 2020


¿Hace tiempo que al despertar por la mañana, te vienen algunos de estos sentimientos?

  • pesadumbre, desgana, falta de energía,

  • miedo visceral que puedes localizar en tu vientre, como presagiando algo malo

  • pena, tristeza, nostalgia, que sientes en tu corazón,

  • soledad, no compartes con nadie estas sensaciones

Tus emociones y energía son un barómetro de tu crisis de madurez.

Quieres levantarte para comenzar tu día pero no hay nada que te motive para pegar un salto de la cama con alegría, así que lo haces lentamente, tratando de animarte a tí misma, con diferentes estrategias, pero cada día te cuesta más. Esto se intensificó ahora, en enero?


Sin duda algo está cambiando en tí, porque no se trata sólo de esa resistencia a la rutina, de ir a trabajar o dedicarte a las tareas domésticas, que ya conocías, y tratas de manejar incorporando algún aliciente, ejercicio, meditación, o un buen libro. Ahora se está moviendo algo más profundo en tí. Un cambio de etapa está aconteciendo en tu vida. (Y te cuento, que estás alineada con los astros). Tu inconsciente biológico te la anticipa emocionalmente conectándote al campo de información disponible, para que te prepares para afrontarla. Por ejemplo, te puede conectar con el paquete de información, relacionado con la menopausia, o con la crisis de los 50.

Los campos de información son el conjunto de preguntas y respuestas, experiencias habilitadas por la especie en el pasado, para sobrevivir y salir airosas de los desafíos. Nos llegan en primer lugar, aquellos que corresponden a mi linaje. Por eso me acuerdo y tengo como referentes a mujeres de mi famillia y /o a mis abuel@s. Con cada nueva generación, con cada individuo, estos campos se confirman o se amplian, actualizándose. Así que la información de la especie también está viva y a tí te toca hacer tu aporte a la misma con tus nuevas experiencias.


¿Por qué te llegan estas sensaciones de apatía, pena, miedo y soledad?


Estás en una etapa crucial de tu vida, la madurez, has alcanzado las metas definidas en los modelos conocidos y has completado los hitos habilitados por nuestras antepasadas y muchos de los tuyos propios. Quizás con éxito, y te encuentras ante un vacío de referentes, metas que ahora te toca definir a ti. O quizás te quedan asuntos pendientes y sientes que se te acaba el tiempo para abordarlos, esto te desafía o deprime. Pero también se puede descargar en tu campo de información la frustración y el miedo de tus ancestras y no eres consciente de cómo conecta con el tuyo, potenciándolo, o el de otras mujeres actuales pasando por la misma etapa de vida que tú. Nos conectamos y potenciamos colectivamente, para avanzar, así como para pararnos a revisar. Porque al fin y al cabo, la función de estos despertares matutinos es aminorar tu ritmo habitual, y hacer una revisión de tu vida, puesto que no tienes la energía para continuar cursando el mismo circuito establecido.


¿Qué temas ponemos en revisión?


Concluyó o está pasando a otra etapa, una función primordial biológica como mujer: la reproducción y crianza. La biología tiene mucho peso en la psique, y el modelo social de madre que asumimos al serlo, también. De forma que este cambio va acompañado de una crisis de identidad. Ser madre por primera vez, o decidir no serlo, ya lo supuso en su día. Para muchas mujeres esta faceta se compensará cuando llegue la oportunidad, ejerciendo de abuelas a tiempo parcial o completo. Pero ahora está la oportunidad de abrir nuevos caminos, desarrollos propios, aunque para ello haya que atravesar la incertidumbre y la inseguridad de una ruta no definida que nos lleva a preguntarnos por nuestras necesidades y deseos actuales.


El otro ámbito de peso en tu vida, es el profesional, y es muy probable que te esté pidiendo repaso también, te preguntas si esto es lo que querías llegar a ser de mayor, si alcanzaste tus objetivos profesionales, si te sientes realizada, te comparas con otras mujeres de tu entorno, otras posibilidades de ser mujer hoy, y sientes el miedo a moverte de tu zona de confort relativa, del lugar donde estás. Si has conseguido tus objetivos laborales y tu trabajo te realiza, sería raro que estuvieras leyendo esto porque sería lo que te haría levantarte con motivación cada mañana. La ocupación diaria satisfactoria mantiene tu identidad con energía para levantarse. Pero somos muchas las mujeres maduras que, o bien le dimos prioridad a la crianza, y nos sentimos ahora fuera del mercado, o bien si mantuvimos la doble jornada, hemos agotado el modelo de trabajo que comenzamos hace 25 años, sintiendo cansancio o aburrimiento. Apenas nos atrevemos a preguntamos de nuevo qué nos gustaría hacer, o cómo hacerlo de otra manera, pues el trabajo se considera en la mentalidad colectiva un bien escaso, y si ya lo conseguiste, te aferras al mismo como valor supremo. Esa pregunta, si te atreves a hacértela, da mucho vértigo o miedo visceral porque atenta contra el modelo de mujer "liberada" que asumimos. Pesan mucho las frases de nuestras madres o abuelas, advirtiéndonos de "que no tenga que mantenernos un hombre". Lo cierto es que nuestro aporte a la comunidad a través de una remuneración, es otra faceta que nos da identidad, y algo muy importante, autonomía, libertad de decisión, en diferentes aspectos de nuestra vida. Sin embargo, si no tienes una ocupación remunerada en esta etapa de madurez, aunque esto te preocupe, te encuentras ante una gran oportunidad de reinvención y actualización, para explorar posibilidades, más libre que si ya trabajas, pues no tienes nada a lo que aferrarte.


Por último, la relación de pareja es el tercer pilar a revisar en este periodo de crisis. Cuando el avance de la crianza te dejó tiempo liberado, y el trabajo está bien ubicado, tu atención volverá sobre el asunto pareja. Es normal que de forma recurrente vuelvas a revisar las insatisfacciones de tu relación de pareja, o la ausencia de la misma, porque es otro condicionamiento biológico relacionado con la supervivencia y reforzado socialmente. Tenemos muchos referentes de mujeres que viven sin pareja, o viven relaciones más flexibles que el modelo de nuestras madres, sin riesgo de "desprotección" por esto, como antaño, o en otras culturas. Y sin embargo, aunque las separaciones son mucho más frecuentes que hace 50 años, aún somos portadoras de la carga del miedo transgeneracional a la soledad. La conflictiva de pareja también está mediada con tener, o no, autonomía económica en esta etapa de nuestra vida. En definitiva, tengas o no pareja, es otro tema que revisas en la madurez para darle su lugar en la nueva identidad que se está forjando.

Las amistades, son relaciones sujetas a menor conflictividad en nuestra crisis de madurez, más bien suelen ser aliadas con las que observamos y compartimos el tránsito. Ponemos el foco en el objeto de insatisfacción: trabajo, pareja, hij@s, y las amigas nos sirven de confidentes y terapeutas. A estas alturas de nuestra vida somos más autoreferentes, y fieles a nosotras mismas, aprendimos a decir "sí y no" más facilmente, creando vínculos adecuados a las necesidades de esta etapa. También buscamos nuevos referentes, mujeres que atraviesan o atravesaron este periodo y nos inspiran con sus experiencias.

En este sentido estoy compartiendo contigo recursos que a mí me ayudaron y me ayudan aún, en este periodo de cambios internos y externos.


En esta ocasión te ofrezco una MEDITACIÓN MATUTINA con ejercicios específicos para esta momento, que yo practiqué cada día al despertar y me ayudó mucho:





Pero lo que te cambia de raíz tu estado es tener un sentido de dirección apasionado y un objetivo matutino, que te encamina hacia él, a través de tus tareas del día. Es desde mi perspectiva holística, para abordar el síntoma desde la causa, que te invito a mi PROGRAMA DE ACOMPAÑAMIENTO para sacarle provecho a tu crisis de madurez, revisando estas facetas de tu vida que te están pidiendo actualización:


"ENFOCADA Y ACTUALIZÁNDOME"


Aprovecharás esta energía de introversión de tu crisis para trabajar en tí, revisar y atender tus necesidades actuales.

  • Recibirás 3 sesiones de ejercicios semanales para tu trabajo personal, que incluyen meditaciones, audios, propuestas creativas y música inspiradora.

  • Finalizarás en sinergia con el equinoccio de marzo, con un Plan de acción listo para su desarrollo.

Este programa está basado en mi experiencia como Psicóloga y Experta en biocomportamiento, dinamizadora de procesos y perspectiva LGC. Está avalado con los testimonios de las participantes del Reto de Enfoque y Acción intensivo de 21 días, en diciembre 2019 y enero 2020.

A petición de otras mujeres, he querido ampliar esta oportunidad con más tiempo de acompañamiento y permitiendo que el proceso respire los aires del nuevo año.


PINCHA AQUÍ PARA INSCRIBIRTE A: "ENFOCADA Y ACTUALIZÁNDOME"



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Seguimos en contacto!

Un abrazo y disfruta de un nuevo despertar con duende andaluz.

Mª Ángeles



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