• Mª Ángeles Arquero Pardo

PERDER EL MIEDO AL ERROR

Actualizado: 28 de may de 2020


Uno de los obstáculos para decidirte a abordar lo postergado en tu vida es el miedo a equivocarte. La vida no es fácil porque siempre hay una gran diferencia entre la idea mental, tu ideal y la realidad. Pero precisamente esa diferencia es la que nos impulsa a intentarlo, a ir hacia adelante, estimulándonos en la adquisición de habilidades, haciéndonos cada vez más capaces y resolutivas. Una persona con una vida difícil, es mucho más apta ante un porvenir desafiante y crítico, que una persona a la que todo le ha venido sobre ruedas. Hay un dicho popular que a escuché muchas veces: "que buena mujer para un pobre", haciendo alusión a una mujer que sabe hacer y resolver lo que le pongan por delante, abierta a aprender y a equivocarse.

Tienes miedo a equivocarte porque cada vez que la realidad no cumple con tus expectativas, te sientes frustrada y en muchos casos, avergonzada y culpable, debido al condicionamiento recibido de premios y castigos en la infancia. Tenemos dos tipos de respuestas de manejo de la frustración.

La acción. Necesitas un poco de coraje, que puede llegar a ser rabia, y ésta te permite intentarlo de nuevo, es decir, persigues tu objetivo incluso con más fuerza gracias al coraje, al impulso de la frustración en forma de ira.

Otras veces, te vienes abajo, acabas por deprimirte. En este caso también tenemos dos respuestas, lucha por salir de esa situación de desgana, o rendición a la misma, con otras dos variantes, resignación o resentimiento, cuando hacemos juicio de valor, adjudicando el resultado a una injusticia. También hay veces que caemos en una larga apatía que nos impide intentar o ensayar nada.



Comprendí mucho mejor todo esto a través del estudio de la medicina germánica. Pasamos muchas veces, de forma alterna, por estos estados a lo largo de la vida. Esas subidas y bajadas de ánimo, de energía, responden a activaciones alternas de los hemisferios cerebrales, y a lo que Hamer nombró constelaciones cerebrales, que son diferentes zonas, activas generando paquetes de conductas, ensayando, validando o refutando. Es decir, el desafío y las diferentes respuestas que emitimos ante él, son la forma en que la biología evoluciona, ejecutando conductas programadas, actualizándolas por ensayo y error, ampliando su información y tu capacidad de respuesta. Su cualidad es la alternancia entre dos polos que pueden variar su gradiente de intensidad según sea el desafío vivido: la agitación y la inacción.


Cuando te deprimes, estás integrando información y reseteando, recalculando recorridos internos, y para esto el cerebro te retira la energía, la motivación, para más tarde, en unos días, devolvértela para que pongas a prueba lo actualizado, a través de la acción.


Si has tenido una vida difícil, si te has equivocado mucho, estás entrenada para un futuro cambiante. Claro! porque llevas mucho tiempo con ensayos y errores, desarrollando habilidades. Y si te has equivocado mucho, también has aprendido mucho. Ya sabes lo que sí y lo que no quieres y para qué valen los resultados imprevistos. También tendrás más capacidad de riesgo y de avance que otra persona que no se movió de su zona de confort o que tuvo suerte en la vida y acertó a la primera con sus metas. Y no solo cuentas con el aprendizaje consciente, sino con todo lo que tu inconsciente biológico ha ido actualizando. No sabes de lo que eres capaz de hacer porque tenemos muchas aptitudes inconscientes y se activan cuando el contexto lo requiere. Así que ese "no sé si seré capaz", es sólo un miedo a equivocarse o no estar a la altura, que puede testarse, y trazar una estrategia gradual hasta que el potencial pueda ser expresado. Entre tu punto de partida actual y la expresión de un potencial, hay infinitos caminos entre los cuales se trata de elegir alguno y comenzar con el primer paso.

No vienen tiempos fáciles. Pero serán manejables para quienes en los últimos años aprendimos a caminar en la cuerda floja, a vivir al día, a hacernos mil preguntas y a buscar respuestas y recursos externa e internamente. Para quien se cayó y levantó una y otra vez al ritmo de un cerebro estimulado por el desafío de la realidad, para a veces deprimirte y a veces, lanzarte a la acción, según una inteligencia biológica que te dirige, en modo montaña rusa. Claro! la vida tiene 4 billones de años de experiencia acumulada en nuestras células y sigue actualizándose. Cómo? por ensayo y error! tus errores son tu tesoro. Incluso aunque tú no lo veas, el inconsciente biológico sí los ve y aprovecha.


Si estás notando más, tus espinitas clavadas, si te encuentras de frente justo con aquello que querías evitar, no desesperes, observa tus respuestas, acompáñate a tu ritmo, a tu propia cadencia, ten paciencia y confianza. Te estás actualizando para el siguiente instante.

A mí también me pasa que me estoy encontrando con mis desafíos habituales de forma más exagerada.

En el fondo, detrás de cada escena concreta y particular de nuestras vidas están los mismos miedos repetidos a lo largo de la misma y son comunes al ser humano: el miedo a la supervivencia está en la raiz de todos y se abre en otros específicos, como el miedo a la carencia, a la soledad, a la exclusión del clan, a ser ninguneada, a la falta de aprecio o reconocimiento, etc.


Nuestros conflictos esenciales son predecibles porque están escritos en la biología, son aquellos a los que tuvimos que enfrentarnos a lo largo de la historia para sobrevivir como especie, así que no son tu exclusividad, pertenecen a la especie. Tuya es la actualización en tu escenario, y tus ensayos para dar nuevas respuestas. No lo olvides, tenemos capacidad de actualización, así que no te inhibas cuando sientas el impulso de actuar y permite la caída, el bajón tras el error. Incluso tras el acierto, también puedes notar un periodo de integración vagotónico. A través del ensayo/error e incorporación de lo nuevo, aprendemos y seguimos en evolución, ampliando cada vez más la cantidad y la profundidad de nuestras preguntas y respuestas.

En el juego de la vida, no hay forma de avanzar, sin riesgo y equivocación y estamos preparadas para aprovecharlo. Lo que pasa es que durante nuestra educación hemos sido castigadas mucho al equivocarnos y nuestras ancestras también. Entonces lo vivimos con miedo, culpa, y tenemos una autoexigencia muy inoculada. Hasta nos sentimos culpables de los errores de los demás. Pero si entiendes que cada error es una perla de aprendizaje, te sentirás orgullosa en vez de culpable. Esta percepción requiere un periodo de observación e integración, por ello te dejo aquí una propuesta de trabajo personal.


Te propongo un espacio para la autoconciencia. Para la transformación de tu miedo al error en la aventura de vivir, que ya conocimos de niñas. La autoobservación ilumina aspectos de tí que desconocías así como el sol te muestra la belleza del interior de un bosque.

Dedícate 30 minutos diarios en los próximos 5 días y escribe sobre estos 5 puntos:

  1. Cuales son los errores que más temes? qué quieres evitar en esta etapa de tu vida? Qué situaciones indeseables o temidas crees que dependen de tus acciones presentes? Observa tus temores y pregúntate: por qué son tan indeseables?. El objetivo es mirar tus fantasmas de frente, y dejar de huir de ellos.

  2. Valida o cuestiona tu ideal y tu posible error: eso que quieres evitar, es una decisión tuya o son mandatos de tu linaje o cultura que has validado de forma inconsciente? Actualiza esta decisión de forma consciente.

  3. Pierde el miedo al error: Imagínate que pasa aquello que quieres evitar, nombra la fatalidad y por qué sería tan terrible. ¿Cómo puedes prepararte para los supuestos perjuicios?.

  4. Celebra el error: rescata tu mayor error del pasado y observa las nuevas oportunidades que te abrió, lo que aprendiste y las lineas de tiempo que se abrieron: relaciones, hechos.

  5. Imagina las nuevas oportunidades que te traería cometer los errores que tanto temes, si hicieras eso que te resistes a hacer. Deja correr tu imaginación. Puedes dibujarlas si te apetece.

Las flores de la foto son Mímulos.

Su elixir floral, es del sistema de Bach. Indicado para el miedo por causas conocidas, tales como: enfermedad, muerte, accidentes, dolor, oscuridad, humedad, frío, pobreza, otras personas, animales, arañas, hablar en público, perder amigos o empleo, dentista, etc. Es para las personas que sufren de miedos comunes.

El potencial positivo de Mímulo es la personalidad poseída de un valor tranquilo para enfrentarse a las pruebas y dificultades con humor y confianza. Pueden defenderse, y con las emociones totalmente bajo control pueden disfrutar de la vida sin miedo.

En la publicación anterior, la semana pasada, te mostré el elixir de Diente de león en un vídeo y también puede serte útil si eres muy autoexigente y perfeccionista. Pero observa que los miedos están en la raíz de esta actitud.

Te recuerdo que puedes contar conmigo, si quieres que te acompañe en tu proceso de actualización de potenciales, en Sesión individual online y que puedo hacerte llegar el elixir floral que necesites también online a través de copia cuántica.

Un abrazo!

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