• Mª Ángeles Arquero Pardo

Tu nuevo lugar en el mundo

Actualizado: 14 de feb de 2020


Debido a los cambios que atraviesas en tu vida, quizás te encuentras desubicada, fuera de lugar, porque te sientes desorientada al cambiar tu rol, tus funciones, relaciones, tu ocupación del tiempo y los lugares que frecuentabas. Por ejemplo, es probable que vivas una o más de estas situaciones:

  • Tus hij@s ya no quieren que los atiendas como antes, y te parecen unos desconocid@s.

  • Te sientes distanciada de tu pareja.

  • Falleció tu madre/padre, familiar o amiga muy cercana.

  • Se fueron o te fuiste a vivir a otra ciudad.

  • Cambiaron tus condiciones laborales.

  • Algún asunto de salud te condiciona o limita.

Te sientes pérdida, lo cambios de referentes desencadenan una crisis existencial, que vives como:

  • Desorientación en tu quehacer cotidiano.

  • Interés por preguntas existenciales: el sentido de tu vida y origen de la existencia

Observa que al perder referencia en lo concreto, se activa un interés por el mas allá. Es una etapa que puede llevarte a incursiones espirituales, filosóficas, metafísicas y búsquedas de soluciones diferentes, de diversa índole que te enriquecen mucho, pero en algún momento sientes la necesidad de recuperar orden en tu vida cotidiana. La forma real en la que sales de una crisis, es cuando vuelves a tener referencias concretas, tu espacio y tu tiempo orientados, es decir, sabes quien eres y sabes lo que hacer, redefines tu identidad y tu ocupación. Esto requiere de toma de decisiones, orientarte hacia metas y planificar tu tiempo cotidiano.


Una de las situaciones frecuentes en mis consultantes, saliendo de la etapa de crianza, conviviendo en pareja, o con cuidados a mayores, es no tener un espacio propio en casa. Consideras toda la casa tuya pero no hay un lugar en el que puedas desempeñar una actividad en intimidad. Usas el salón, la cocina, el cuarto de la plancha, la terraza, que son lugares comunes o vinculados a un uso doméstico, o incluso la cama, o el baño, como único espacio para leer o ver una película. Una vivencia ligada a este hecho es sentirnos fusionadas emocionalmente e identitariamente con los demás, la pareja, hijos/as, o familiares muy cercanos, también mascotas, por lo que nos volvemos muy controladoras de sus espacios a través del orden y limpieza por ejemplo, porque sentimos toda la casa nuestro territorio. Es frecuente en etapa de crisis, sentir el tironeo continuo de las necesidades de organización domésticas. Esto es muy funcional para la crianza en los primeros años, cuando se requiere mucha presencia, dedicación, control. Pero llega un momento en el que se prolonga por inercia y cuesta respetar que somos seres individuales con deseos y necesidades propias, es decir la diferenciación como proceso natural. Así que si te estas dando cuenta, es hora de valorar tus nuevas posibilidades, dónde colocar ahora tu energía y foco. Y es importante en este proceso crear tu espacio para hacer otras cosas que no sea responder a las necesidades de los demás o a las inercias de hábitos antiguos. Un espacio para darle curso a otros deseos, postergados o nuevos, en tu vida.

En muchas ocasiones habilitas tu espacio fuera de casa, por ejemplo para hacer deporte, bailar, relacionarte, pero hay otras posibilidades que quizás puedas realizar dentro, como leer, meditar, pintar, formación de cualquier cosa online, que no requieran salir de casa, y es necesario que busques tu lugar, y lo acondiciones para estar cómoda, una ubicación para esta etapa en la que harás cosas nuevas que quizás aún desconoces, y puedes empezar por la reflexión e investigación al respecto.


Espacio y tiempo están unidos ¿Cuándo practicas eso que te gusta o has decidido que quieres hacer o aprender? ¿Lo tienes planificado en tu agenda, a una hora del día y con una frecuencia a la semana?, o ¿lo dejas para el final del día cuando ya cumpliste con tu rol de madre, esposa, hija, hermana, amiga, o profesional ejemplar, al que te aferras de forma automática? Claro si que si lo postergas, al final estás cansada, somnolienta, y ya no tienes energía, o no te apetece. Crear una nueva rutina cuesta, ya lo sabes. Pero también que una vez creada, es fácil mantenerla. Lo que a mí me ayudó en este caso fue usar un programa, creado para este fin durante un periodo de tiempo, yo me apunté a una propuesta de trabajo personal online. Ya sabes que es más fácil introducir un nuevo hábito cuando te sumas a algo colectivo, y te apuntas al gym o a clases de algo que quieres aprender.


Pero si aún no sabes qué hacer con tu vida y sientes el vértigo o miedo a la incertidumbre, o si tienes tantas ideas y deseos que no sabes por donde empezar, que también puede pasarte, (los extremos se alternan), necesitas darte un espacio y tiempo para averiguarlo.


Crea o define tu lugar y tu tiempo para ti misma con una frecuencia diaria o semanal, para hacer aquello que deseas o tienes postergado. Si no sabes de qué se trata aún, o por dónde empezar, ese es tu objetivo: clarificarte. Y yo puedo ayudarte a ello compartiendo recursos que a mí me ayudaron y a otras mujeres también:


1. Decide cuál es tu espacio y el tiempo que vas a dedicar a ti misma con una frecuencia determinada.


2. Para comenzar a dar orientación a tu crisis de madurez, realiza este ejercicio de media hora, que te regalo:

Pincha aquí y accede a tu

AUDIOSESIÓN: LO MEJOR DE TÍ.


3. Usa el recurso que te brindo de trabajo personal online para redescubrirte y ver cómo reinventarte desde tu ideal a la vida real, concreta. Te servirá para darte propósito y orden en tus primeros pasos de definición de lo que quieres. Pincha aquí abajo, te explico en qué consiste, y lee el testimonio de otras mujeres como tú que ya lo hicieron:


PROGRAMA “ENFOCADA Y ACTUALIZÁNDOME”

21 sesiones de una hora

en 7 semanas

3 días/semana

(Podrás adaptarlo a tu ritmo al disponer del contenido para administrarlo).


4. Si prefieres o necesitas, además un acompañamiento en Sesiones individuales (presenciales y online), usa mi programa:

"EL TIEMPO A TU FAVOR".


5. Si te sientes vinculada a la naturaleza, como yo, aquí te dejo un vídeo de la Flor de Lis, de la que obtuve su elixir la primavera pasada y cuya aplicación está recomendada en estos casos, en los que estamos en transformación, hacia nuestro nuevo lugar y función en el mundo. Los elixires son facilitadores inocuos, que uso en mis consultas cuando hay afinidad y atracción por ellos.




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